Peña Nieto celebra el aniversario de la Revolución Mexicana privatizando el Monumento a la Revolución.

Con motivo de la conmemoración de los 104 años del inicio de la gesta revolucionaria, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, organizó un magno festejo con los miembros de su gabinete, destacando la presencia de la plana mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional.

En el acto, llevado a cabo en un bunker ubicado en el Campo Marte, el señor presidente habló del clima de inestabilidad que se vive actualmente en el país:

“No se vale que usen de pretexto una tragedia para protestar. Si quieren protestar, la mejor manera es a través del buzón de sugerencias que se encuentra en Palacio Nacional”.

Visiblemente consternado por las movilizaciones que se realizan en todo el mundo, el presidente añadió: “Se pasan. En serio que se pasan. ¿Qué tienen que convocar a movilizaciones en otros países? La ropa sucia se debe lavar en casa, y aquí ya saben que hemos fomentado muy bien el lavado”.

Dentro del bunker, que de acuerdo a lo que pudimos escuchar, es capaz de resistir un ataque nuclear, los miembros del gabinete se sentían tranquilos.

El Gabinete de Seguridad del gobierno de EPN.
El Gabinete de Seguridad del gobierno de EPN.

El líder de la bancada priísta en la cámara de diputados, Manlio Fabio Beltrones, declaró: “La violencia no es el camino para la solución de los problemas; estoy convencido que aquel que pide justicia no debe actuar ilegalmente”.

— Perdón, señor don Beltrones, ¿quiere usted decir que no se puede aspirar a un cambio por medio de la violencia?

— Exactamente, jovencito.

— ¿Pero no se trató de eso la Revolución Mexicana que hoy se celebra? ¿Y no es su partido emanado de dicha acción violenta?

Este reportero no pudo conocer la respuesta, porque algo golpeó mi cabeza. Cuando me desperté, estaba en un rincón del bunker, y hasta entonces pude seguir escuchando el mensaje del ciudadano presidente:

“Me metieron en una broncota con los chinos por cancelarles el tren, así que he decidido reparar eso que ellos consideran una afrenta, otorgando al gobierno chino, por decreto presidencial, la Plaza de la República, con el Monumento a la Revolución incluido”.

Una periodista preguntó: “Perdone, señor presidente, ¿y qué ahora cobrarán la entrada los chinos o cómo?”

— ¿Es usted de Aristegui Noticias?

— No, del Excélsior.

— Ah, bueno. Pues hasta donde hablé con ellos, quieren reedificar todo como una gran fábrica, que sería una maquiladora. Bardearían todo y unirían toda la estructura con el Frontón México, pero a lo lejos seguiría viéndose la cúpula del monumento, así que no se preocupen.

— Pero… pero… ¿Habla usted en serio?

— Por supuesto. En mi campaña prometí que generaría empleos, y esa maquiladora le dará trabajo a por lo menos diez mil niños de bajos recursos, que ganarán unos muy buenos veinte o treinta pesos diarios por armar iPhones.

Los gritos de los manifestantes, quienes recorrían las calles aledañas, se comenzaban a escuchar hasta el interior del bunker, así que el estado mayor subió el volumen al sonido ambiental.

“Ahora, si me disculpan”, dijo el presidente, “tengo una reunión muy importante con el Secretario de la Defensa y con el señor éste, ¿cómo se llama? Ah, Mancera. Vamos a hablar de la solución final para las demandas de los inconformes. Los dejo con Murillo o con Osorio, a ver quién sube. ¡Feliz día de acción de gracias a todos! ¡A la salida les dan sus sobres!”.

El presidente de la república con miembros de Jóvenes por México, lo que fuera el Frente Juvenil Revolucionario.
El presidente de la república otorgó medallas a miembros de Jóvenes por México, lo que fuera el Frente Juvenil Revolucionario.
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